viernes, 10 de julio de 2015

Eidher va a Boston

Eidher Hernández, su hermana Indira y sus padres, el cómico canario Juanka Hernández y Jessica Portillo, ultiman estos días los detalles del viaje a Boston. Es el viaje a la vida del pequeño. El niño padece una alteración genética única en el mundo y desde su nacimiento los médicos anunciaron a sus padres que no superaría los seis meses de vida. Afortunadamente, no sólo no ha sido así sino que el pequeño está a punto de embarcarse en uno de los viajes más importantes de su vida.

El pequeño padece una alteración genética que le provoca consecuencias orgánicas de tipo inmunológico, cardiovascular, intestinal y posibilidad de tumefacciones, además de una deficiencia intelectual que se ha convertido en un interrogante para los especialistas. Tanto es así que el médico que asiste al niño, el doctor Marcos Mazzuca, apostó por tratar a Eidher en el prestigioso hospital de Boston, que durante más de 140 años ha sido líder mundial en atención pediátrica y en el tratamiento de enfermedades complejas como la que padece el niño tinerfeño.

Hace unos meses, Juanka Hernández y Jessica Portillo, en colaboración con la Fundación Eidher, comenzaron el primero de los objetivos: el de recaudar la friolera de 250.000 euros para hacer posible el sueño de su hijo, alargar su vida y recibir el tratamiento que necesita en Estados Unidos.

Tras semanas de agotadoras galas benéficas, conciertos solidarios, maratones de actuaciones y viajes entre Islas, la solidaridad de los canarios y el esfuerzo de estos padres dieron sus frutos. Se logró así la primera de las batallas. Juanka Hernández asegura a CANARIAS EN HORA que él sigue exhausto. "Estoy intentando descasar antes de que viaje Eidher para coger fuerzas, porque estamos muy felices pero agotados", admite este padre.

Logrado el primero de los objetivos, Fundación Eidher va a por el segundo, y con las siguientes palabras presentaban sus padres la iniciativa en la red social Facebook. "Eidher es un niño único, su sonrisa lo es, cargada de la energía que mueve el mundo. Su genética ha retado a la ciencia, incompatible con la vida, pero los héroes están hechos de otra pasta y ahora le toca a la ciencia buscar una explicación y así ayudar al que lo necesite. Metieron su genopatía en el cajón desastre de la medicina por no hallar un diagnóstico certero, así que hubo que buscar donde proporcionarles esa información, para mejorar su calidad de vida y que pueda seguir sonriendo, ya que la complejidad de la alteración afecta a todo. Pero ahí está el guerrero Eidher viendo, hablando, comiendo, caminando, sonriendo, moviéndose, mostrando su temperamento y buscando estrategias para comunicarse y conseguir lo que desea, haciendo música mientras canta y baila. Dando esos besos tan profundos y apasionados que te roban el alma. Eso compensa tanto esfuerzo diario de tratamientos, estudios, pruebas y estimulación", resume el emotivo texto.

Juanka Hernández indica que a día de hoy le preocupan los gastos que les ha adelantado el Hospital, y que tendrán que afrontar ahora. "Sabemos que hay una operación que no estaba facturada dentro de los 250.000 euros, y estamos convencidos de que hay también otras intervenciones que no están sufragadas. No sabemos aún de cuánto dinero se trata", explica el padre.

A principios de agosto el pequeño viajará a Estados Unidos. En un principio se pensó que lo ideal para la salud de Eidher era que viajase en barco, pero Hernández informa que se ha descartado esa opción y el niño viajará en avión en compañía de su madre, Jessica Portillo, y dos personas de confianza de la familia. "Yo me quedo aquí porque hay muchos asuntos pendientes de resolver. Eidher está muy feliz y tiene muchas ganas de viajar, se encuentra fuerte", cuenta el el cómico tinerfeño.

Embargado por la emoción, Hernández cuenta las semanas para una de las citas más importantes de su hijo. "Este viaje está siendo una odisea. Ahora bien, estamos muy nerviosos e ilusionados", asegura Hernández, quien como buen cómico siempre le ve el lado positivo a la vida.



Desde este espacio queremos animar a todo aquél que pueda echarles una mano a esta familia de carne y hueso que conozco personalmente.
Pueden hacerlo mediante la cta. cte. que viene anunciada al final del vídeo y que he reproducido en esta entrada:
IBAN: ES35 2100 1518 1801 0043 2237

Y si desean recabar cualquier información al respecto entren en:

EIDHER

viernes, 24 de abril de 2015

Con los "descartados"


Un año más, un conjunto de entidades eclesiales y también muchas personas de buena voluntad, nos uniremos en una celebración que pretende acercarnos a los siguientes objetivos:
  1. Crecer en conciencia social sobre realidades globales de nuestro mundo (sin olvidar las cercanas) que necesitan un mayor y más efectivo compromiso comunitario con ellas.
  2. Buscar mayor conocimiento y relación entre nosotros mismos.
  3. Darle impulso al TRABAJO EN RED y cohesión, complementariedad, cooperación mutua entre todas las entidades que trabajamos por una mayor y mejor justicia.
FECHA: Miércoles 29 de abril de 2015.
HORA: 20'30 h. (8'30 h. de la tarde).
LUGAR: Parroquia Cruz del Señor (Santa Cruz de Tenerife).

DIFUSIÓN DE LA ACTIVIDAD:
Tanto si vamos a poder acudir como si no, rogamos difundan la información de esta actividad entre todos nuestros contactos: familiares, amigos, compañeros/as de trabajo, comunidades cristianas,...
- Para ello podemos emplear la tarjeta que encabeza este artículo: "Cartel Vigilia 2015".
- Difundamos esto también a través de nuestros espacios-web, redes sociales,...

PARTICIPACIÓN:
Para participar lo más activamente posible en esta vigilia (está previsto que no dure más de una hora) proponemos:
  1. Acudir un cuartito de hora antes a la parroquia para que pueda darse ese espacio en el que unos a otros nos saludamos y vamos tejiendo ya el sentido que queremos darle a esta celebración.
  2. Visualizar cada cual los vídeos en sus casas y escucharlos para aprender las canciones y así poderlos cantar cuando estemos en la actividad (es mejor que sólo escucharlo o verlo proyectado cuando estemos allí). (Intentaremos prescindir de los papeles, al menos en todo lo posible). Pinchen sobre los siguientes enlaces:
AL TERMINAR:
Finalizada la actividad está previsto un sencillo "agape": Algún bizcochón y otras cosas para "picar"; algún chocolatito caliente,...
Quien quiera y pueda traer algo para ello... está formalmente invitado.

¡Un abrazo! y que entre todos logremos que la justicia, la de verdad, crezca; que los hombres y mujeres de todo el mundo, empezando por lo más cercano, seamos cada vez más HERMANOS y HERMANAS,... que nadie nos sea indiferente, que "el otro" sea "otro yo" y construyamos el "NOSOTROS".

martes, 7 de abril de 2015

Pascua de Misericordia

GABRIEL Mª OTALORA*, gabriel.otalora@euskalnet.net
BILBAO (VIZCAYA).

ECLESALIA06/04/15.- El papa lleva dos años y parecen cinco, a tenor de su ejemplo lleno de mensajes para que recuperemos la esencia evangélica. No ha temblado en la denuncia profética llena de misericordia, fiel al lema de su pontificado ("Lo miró con misericordia y lo eligió").
Pero está tan convencido de que este atributo de Dios es especialmente necesario practicarlo para crecer como cristianos, que ha elegido estos meses para instaurar el Año Santo de la Misericordia, coincidiendo con el quincuagésimo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II (1962-1965).
En la Biblia, las entrañas maternas son el ejemplo de la misericordia, presentando a Dios con sentimientos maternos y entrañas de amor, misericordia y ternura. Jesús es comparado con una madre que reúne a sus polluelos bajo sus alas y está más cerca a la forma de actuar de una madre que de un padre, según los arquetipos patriarcales de la época: corre hacia el hijo, le abraza, le besa efusivamente… E igualmente, en las cartas de los apóstoles abundan las referencias metáforas femeninas y maternas de Cristo. Pero dicho esto, tampoco debemos caer en un antropomorfismo superficial: nuestro Dios ni es un adusto padre ni tampoco un Dios femenino, es decir, una diosa, sino un Dios materno, de actitudes entrañables, que solo significa que todos los atributos humanos que solemos atribuir al padre y/o a la madre, ya los tiene Dios hasta el infinito. No hay que paganizar el culto reduciendo a Dios a categorías sexuales sino sentirnos acogidos por un Dios-amor-total.
¿Por qué, entonces, esa cultura tan arraigada de ver a Dios Padre como alguien lejano y permanentemente insatisfecho con sus criaturas?.
El papa Francisco no se cansa de recordar que nuestro Dios es pura misericordia, que su mensaje es la misericordia, “hija predilecta del amor y hermana de la sabiduría; que nace y vive en el perdón y la ternura” como se refleja admirablemente en el salmo 102. Sin embargo, esta característica no ha sido el asunto principal entre las diferentes jerarquías cristianas, ni tampoco entre sus feligresías.
Misericordia viene de misesere: compadecerse por un infeliz (miser, desdichado, miserable); y de cor: tener corazón con los aplastados por la vida. Y significa abrirse a su necesidad desde las mismas entrañas. De ahí surge el fundamento del perdón como parte esencial de la obra redentora del Padre que no deja margen para la división entre justicia y amor. No existe amor a Dios sin amor al prójimo aunque la medida con el prójimo la hemos colocado a un nivel bastante inferior.
En este sentido, el problema fundamental de la Iglesia toda es determinar cuál es su actitud en el mundo, pero no en teoría sino en la práctica. Para Jon Sobrino, el ejercicio de la misericordia es lo que pone a la Iglesia fuera de sí misma, allí donde acaece el sufrimiento humano. La razón es que, en este mundo, se aplauden las “obras de misericordia”, pero no se tolera a una Iglesia configurada por el “Principio-Misericordia” que le lleve a denunciar a los salteadores que producen víctimas, a desenmascarar la mentira con que cubren la opresión quienes son sepulcros blanqueados y a animar a las víctimas a liberarse de los victimarios. En otras palabras, Jon Sobrino afirma que los salteadores del mundo anti-misericordioso toleran que se curen heridas, pero no que se sane de verdad al herido ni que se luche para que éste no vuelva a caer en sus manos.
Cuando eso ocurre, la Iglesia es amenazada, atacada y perseguida, lo que muestra que se ha dejado regir por el “Principio-Misericordia” y no se ha reducido simplemente a sumar "obras de misericordia". La ausencia de tales amenazas, ataques y persecuciones significa, a su vez, que la Iglesia tiene una asignatura pendiente aunque haya podido realizar “obras de misericordia”. Si se toma en serio la misericordia como lo primero y lo último, entonces se torna conflictiva. A nadie lo meten en la cárcel ni lo persiguen simplemente por realizar “obras de misericordia”, y tampoco lo habrían hecho con Jesús si su misericordia no hubiera sido, además, lo primero y lo último. Pero, cuando sí lo es, entonces subvierte los valores últimos de la sociedad, y ésta reacciona en su contra.
En esta Pascua de Resurrección, bien nos vendría a todos reflexionar un poco más sobre esta actitud que ha sido considerada demasiadas veces como la hermana débil del mensaje cristiano, cuando es el epicentro de la Buena Nueva.
Gracias Francisco, por recuperar la teología de la misericordia.

sábado, 28 de marzo de 2015

Queremos ver a Jesús

BENJAMÍN FORCANO, teólogo, bforcanoc@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 27/03/15.El relato, para esta cuaresma, de Juan, el discípulo amado, da cuenta de la llegada de Jesús a Jerusalén. La ciudad alborotada por los preparativos de la Pascua se pregunta: ¿Quién es este hombre?
 Este es el profeta, Jesús de Nazaret, contesta la gente.
Los fariseos molestos le dicen a Jesús: -“Di a tus discípulos que se callen”.- “Si estos se callan, hablarán las piedras” replica Jesús. Y un grupo de griegos, ajenos al pueblo judío, le piden a Felipe: “Queremos ver a Jesús”.
Hoy, a distancia de siglos, autores como José Antonio Pagola formula en su libro “JESÚS” la misma pregunta:
- “¿Quién fue Jesús? ¿Qué secreto se encierra en ese galileo fascinante, nacido hace dos mil años en una aldea insignificante del imperio romano y ejecutado como un malhechor cerca de una vieja cantera, en las afueras de Jerusalén, cuando rondaba los treinta años? ¿Quién fue este hombre que ha marcado decisivamente la religión, la cultura, el arte de Occidente hasta imponer incluso calendario?
Probablemente nadie ha tenido un poder tan grande sobre los corazones; nadie ha expresado como él las inquietudes e interrogantes del ser humano; nadie ha despertado tantas esperanzas. ¿Por qué su nombre no ha caído en el olvido? ¿Por qué todavía hoy, cuando las ideologías y las religiones experimentan una crisis profunda, su persona y su mensaje siguen alimentando la fe de tantos millones de hombres y mujeres?
Hoy como ayer, gentes de todas partes piden: “Queremos ver a Jesús”. ¿No representarán ese puñado de griegos a una multitud enorme de nuestros días que, alejada de la Iglesia, dice: “Queremos ver a Jesús”?
Hoy hemos avanzado mucho, en la ciencia y en la tecnología; hemos descubierto el prodigio del Genoma humano con sus miles y miles de genes y millones de combinaciones, pero no damos por descubierto quién lo proyectó y creó.
Y a los que piden verle, ¿Qué les contesta Jesús?
Mirad, les dice. Llevo mucho tiempo con vosotros y veo que todavía no lo habéis entendido. Sí, llevo toda una vida señalando el camino que lleva al bien, a la verdad y a la felicidad de todos. Y me encuentro con todo un sistema, con un poder civil y religioso, que no aceptan mi mensaje, lo critican, lo odian y, por si fuera poco, quieren acabar conmigo.
Os digo la verdad: ha llegado la hora de que se manifieste la gloria de este Hombre. Mi vida ha sido como un grano de trigo, que entra en la tierra y muere, y así es fecundo. El proceso de mi vida ha llegado a este momento para testificar que yo no he vivido para mí mismo, sino para los demás, anunciando un proyecto que Dios me ha encargado y, así me cueste la vida, lo voy a anunciar hasta el fin, fielmente. Y esto me pone mal, me agita y casi me angustia.
San Pablo alude a este momento de Jesús: “Habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte…”. Y en su carta a los filipenses remarca: “El era divino, se despojó de su rango, se hizo esclavo como uno más, se abajó, pero el que podía salvarle no lo hizo”.
Jesús, al final, declara: “Padre manifiesta tu gloria, yo he venido para eso”. Y fue crucificado. Y luego alzado en triunfo total.
Jesús ya no era como el Sumo Sacerdote del templo de Jerusalén, que ofrecía sacrificios por los pecados de los hombres, sino que, como un nuevo Sumo Sacerdote, el sacrificio que ofreció fue su vida, en entrega total de amor, para que se viera en él la manifestación suprema del amor de Dios por nosotros, un amor que abarcaba a todos los seres humanos, sin excepción. El bien y la felicidad de todos pasaba por ese proyecto de Dios, y no por otros injustos, partidistas, discriminatorios,…
La muerte del grano de trigo, su crucifixión, iba a ser fecunda y testimoniaba la esterilidad de otros granos de trigo, de otros proyectos: “Ahora comienza un juicio contra el orden presente, y ahora el jefe del mundo éste, va a ser echado fuera”.
Ahora descubrirán el misterio de Dios, la grandeza de su amor, el sentido verdadero de la vida: Dios en Jesús con nosotros, entre ruegos y lágrimas, compartiendo la lucha contra el mal, pero triunfando sobre él.
¿Y qué se necesita para ver a Jesús? Primero, mirarle a El, confiadamente, sin otras cosas que seguramente nos lo apartan u oscurecen. Segundo,seguirle, para colaborar en su tarea, para estar en lo que él estaba, para ocuparse de lo que él se ocupaba, para tener las metas que él tenía.
La llegada de Jesús, hombre como nosotros, partícipe de nuestra flaquezas y dolores, ha sido un regalo del amor de Dios. Ese regalo no se compra, se agradece, se trata de recibirlo con el corazón abierto, en libertad y gratuidad.
“Viva o muera, dice San Pablo, ahora como siempre, se manifestará públicamente en mi persona la grandeza de Cristo”.
“No me tienes que dar porque te quiera, pues aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera” (Anónimo).

lunes, 2 de marzo de 2015

En defensa de la austeridad

KOLDO ALDAI AGIRRETXE, koldo@portaldorado.com
ARTAZA (NAVARRA).

ECLESALIA02/03/15.- La austeridad es una palabra que ha entrado con fuerza en el debate político y económico actual. No está de más que analicemos su genuino mensaje apartidista, su vigencia universal. La oposición a ella, como bandera principal, acaba de llevar a la formación de Sy riza al poder en Grecia. Austeridad poco tiene que ver con pobreza, menos aún con miseria. Hay palabras que son secuestradas, en cierta medida re-significadas y que después no es fácil devolverles su eco original. Reivindicar la austeridad no implica necesariamente arrimarse a las tesis de la poderosa canciller alemana.
La naturaleza está regida por la ley de la economía, nunca del exceso. Sólo iniciándonos en unos hábitos más sencillos podremos comenzar a sentirnos uno con el latido de la vida y la naturaleza. Reivindicamos la austeridad como un principio que no muere. De sobra sabemos que la Madre Tierra no puede soportar los caprichos de 7.000 millones de humanos. ¿Algún día pasaremos el turno a otros o decidiremos simplemente vivir con menos para vivir todos mejor?.
Durante la segunda guerra mundial, en los momentos más críticos para los aliados, una ejemplar Simone Weil que trabajaba en las oficinas de la Resistencia francesa en Londres, se autoimpuso, en un alarde de extrema solidaridad, tomar la misma y exigua ración de comida que ellos hacían llegar a los miembros de la Resistencia en el interior de la Francia ocupada. Un fuerte sentimiento de solidaridad nacional llevó a esta mujer extraordinaria en todos los sentidos a asumir ese grado de autoexigencia. La merma de salud que ello conllevaba, no debió ser para nada ajena a su pronta muerte por tuberculosis. Mahatma Ghandi alimentó siempre su esquelético cuerpo con una sencilla y repetitiva comida, que era la que estaba al alcance del común de los indios. Nunca contempló excesos.
Olvidamos a los héroes y heroínas, los sacamos de la historia por que a menudo sus valiosos testimonios nos incomodan. Al borrar esas memorias, se fue volviendo el mundo al revés, comenzamos a perseguir palabras y virtudes que hoy tanto nos ayudarían y dignificarían. Van cediendo las fronteras de todo orden y felizmente nuestra verdadera nación se empieza a identificar más con la entera Humanidad. Sin embargo no se nos ocurre reducir nuestro consumo, apretarnos el cinturón para equipararnos los humanos un poco más. Austeridad es de las palabras más transformadoras, más exigentes con nosotros mismos y sin embargo hoy en Europa ningún sindicato se suicidaría enarbolando esa bandera. Defenderla equivale a conservadurismo. El problema es que la inmensa mayoría de los conservadores defienden seguramente una austeridad para el prójimo que no afecte a su privilegio.
Austeridad, simplicidad eran lemas pilares de aquel “mequetrefe en pañales” que llegó a irritar al propio Churchil. Aludimos de nuevo a uno de los mayores revolucionarios de todos los tiempos y geografías: Mahatma Ghandi. Su discípulo, Lanza de Vasto, se empleó igualmente en cuerpo y alma a sembrar esa semilla de auténtico cambio por estos lares. La austeridad genuina es la que emana de dentro, no la que nadie te impone desde fuera. La austeridad es la virtud que te invita al desapego de las cosas y que por lo tanto ensancha el marco de la libertad. Reivindicamos una austeridad que no viene de Berlín, del FMI, ni del centro de la Unión, sino del centro de nosotros mismos. En una familia no es fácil que coexistan armoniosamente grandes diferencias. Nos adherimos a una austeridad que nos reúna y refunde como gran familia humana, que sobre todo nos vincule con esa gran porción salpicada por el barro y la miseria, nos ligue a quienes padecen bien hambre, bien carencias considerables. Reivindicamos una austeridad libremente asumida que nos iguale un poco a los humanos, que equilibre las abismales e injustas diferencias económicas y sociales, que nos acerque al hermano que más necesita y padece.
La austeridad no es sólo una de las formas más exigentes de solidaridad para con quienes nada tienen, es también una virtud en cualquiera de sus formas y medidas, porque nos devuelve a nuestra condición de seres espirituales, no tan sumamente condicionados por la materia. No sé si la austeridad que impone la señora Merkel es la adecuada. No entraré en un debate difícil que desconozco al necesario detalle, pero el planeta y la humanidad agradecerían un austeridad que nos auto-impusiéramos. ¿Por ejemplo las a menudo complicadas relaciones con el Islam, no tendrán que ver, siquiera en alguna pequeña medida, con el comprensible recelo de los que tan poco tienen, con respecto a los que nadan en la abundancia?.
Aprender a vivir más austeramente, con menos cosas, es aprender a llenarnos más de nosotros mismos y de lo grande que en definitiva nos habita. La auténtica conciencia planetaria se manifiesta prioritariamente en los hombres y mujeres que han aprendido a vivir sin objetos y servicios superfluos, sin una existencia en exceso acomodada. Mientras el brillo de un coche sea la luz que irradie nuestra pretendida felicidad, estaremos perdidos, ahuecados, vendidos, al albur del primer anuncio televisivo. Vivir con menos no tiene por lo tanto nada que ver con vivir peor, sino vivir más cerca de quienes sufren, más arrimados a nosotros mismos. La carrera de la felicidad no consiste en alcanzar en definitiva quienes más consumen, más al contrario, acercarnos voluntariamente a quienes de tantas cosas imprescindibles todavía carecen.

jueves, 19 de febrero de 2015

Cuaresma comunitaria

COMUNIDAD DE MONJAS TRINITARIAS, monjasdesuesa@gmail.com
SUESA (CANTABRIA).

ECLESALIA, 19/02/15.- A veces nos encontramos con textos que nos dicen que la cuaresma es una carrera, o una cuesta, o una escalada. Está claro que, visto así, la cuaresma es para deportistas, y... bueno, en fin, no a todo el mundo se le da bien eso del ejercicio.
Cada cual que le encuentre su sentido propio a la cuaresma pero... nuestra propuesta es vivir una cuaresma comunitaria, ¿o es que no vamos todos hacia la misma meta?. ¿Y no será mejor llegar juntos?.
El tiempo de cuaresma es ideal para ahondar en el interior, en lo profundo, en “lo secreto” y rebuscar el perfume oculto antes de que se nos quede viejo.
¡Vamos a perfumar la cuaresma!. ¡Que cuando llegue la pascua la gran comunidad de Jesús olamos a vida y fiesta!. Como la mujer del perfume, rompamos el frasco y derrochemos el amor a raudales. No os preocupéis, no se gasta, no se agota, cuanto más se extrae más se posee.
¿Qué podemos hacer?.
Algunas ideas:
- Vamos a querernos un poco más. No, no hablamos de quererse cada una, cada uno, un poco más a sí mismo (que es muy sano, sí) sino de querernos más entre nosotras y nosotros. Con gestos, con detalles sencillos, con palabras, con miradas, ¡hay mil maneras, no busques excusas!
- Podemos ayunar de “yoísmos”: abramos los pabellones auditivos del corazón para escuchar lo que nos cuenta el otro, la otra. No lo demos por sabido aunque ya nos lo sepamos.
- Nuestra oración en este tiempo puede ser alzando la cabeza y mirando más allá. Oraremos más por quienes están al lado, desde el vecino gruñón del 5º, hasta la compañera del trabajo que nos roba los minutos del descanso, pasando por la hermana mayor que nos desespera por su lentitud o las docenas de rostros sin nombre que vemos por el televisor.
- Quizás sea también buena idea sacar unos minutos al día para mirar hacia dentro, remover la propia tierra, abonarla un poco (no huele muy bien pero es buenísimo para después recoger mejores frutos) y bendecirla (esto no suele venir en los manuales de horticultura pero os lo recomendamos encarecidamente).
- Cuenta, cuenta: sí, eso, que cuentes, que te narres, que saques lo que hay en ti, con humildad y honestidad, que la belleza regalada por Dios y colocada en tu interior no es solo tuya, es de todos. Coteja tu vida con alguien, confronta tu camino, sé valiente y exponte ante alguien que acompañe tu camino, ante tu comunidad, tu familia,...
- Haz un censo: no para saber todo lo que tienes sino para darte cuenta de ¡todo lo que tienes! ¿Todo es necesario? Olvida los “por si...”, despréndete solidaria y ecológicamente de aquello que sabes que no necesitas: libros, ropa, dinero,...
- Haz un donativo: ¿el mejor?, tu tiempo, que no es recuperable.
Seguro que cada cual tiene más propuestas pero las que queremos fomentar son las que nos lleven a vivir una cuaresma comunitaria: “que todos sean uno como Tú y Yo somos uno”.

domingo, 1 de febrero de 2015

Senda de cuidados

LOS CUIDADOS SON AQUELLO QUE VUELVE SOSTENIBLE LA VIDA.
“Senda de Cuidados”, Personas que se cuidan cuidando.
SALVADOR MENDOZA GARCÍA, salmendo@hotmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 28/01/15.- Senda de Cuidados surge hace dos años, como una asociación sin ánimo de lucro que contiene, ya en su nombre, nuestros dos principales objetivos. La asociación se llama “Senda” en virtud de que fue creada por personas que ya estábamos en el camino de lalucha por los derechos y contra las fronteras. Personas que formábamos parte del Ferrocarril Clandestino, Territorio Doméstico y Comunidades de Base. Nos conocemos y nos enredamos juntos/as para seguir esa senda, en unas circunstancias tan difíciles como las que impone la crisis.
La idea que nos llevó a caminar juntos tiene mucho que ver, también, con el “Cuidado”. Nuestra asociación es un intento de juntarnos para cuidarnos colectivamente, pensando entre todas alternativas de trabajo para aquellos a los que el mercado laboral se lo está poniendo más difícil. Así es cómo empezamos a caminar, a reunirnos, a discutir, a compartir ideas... y así es cómo llegamos a la conclusión de que la mejor forma en la que podíamos cuidar era cuidando. Los cuidados son precisamente aquello que vuelve sostenible la vida, aquello que la hace posible. Y, sin embargo, su papel ha sido siempre invisibilizado y los derechos de quienes se han hecho cargo de ellos, negados.
Esta iba a ser nuestra aportación: fundar una pequeña asociación sin ánimo de lucro que intentara crear puestos de trabajo para los compañeros que peor lo están pasando (migrantes y mujeres) ofreciendo cuidados dignos a todas las personas que lo necesiten, garantizando a la par unascondiciones laborales dignas para las cuidadoras.
En este tiempo que llevamos transitando nuestra particular “Senda de Cuidados”, hemos logrado generar 29 puestos de trabajo. Algunos parciales y temporales, pero la mayoría de ellos indefinidos y a tiempo completo. A día de hoy, 24 familias confían en nosotros para que les ayudemos en el cuidado de sus seres queridos y hogares, por lo que contamos con otros tantos cuidadores que engrandecen esta pequeña asociación. Y pensamos seguir creciendo....
Confiamos en que a ello nos ayude también el nuevo local que hemos abierto, junto con los compañeros de la Librería Traficantes de Sueños, en la calle Duque de Alba 13, al lado del metro de Tirso de Molina. Tras un año de obras y esfuerzos, ha quedado un espacio acogedor que, sobre todo a los que vivís en Madrid, os invitamos os acerquéis a conocer. Lo hemos llamado “La Universal”, pues universales soñamos que sean los derechos para todas las personas que habitan este mundo.
La mayor parte de nuestros avances, los sostenemos a base del esfuerzo y el trabajo voluntario de las nueve personas que formamos el equipo coordinador, a lo que sumamos la ayuda puntual de otros muchos voluntarios que nos regalan su tiempo colaborando en la realización de los cursos y talleres, el seguimiento a las familias, la difusión de nuestro proyecto...
Sin embargo, la Asociación cuenta con una serie de gastos fijos mensuales que tenemos que encarar. Básicamente, se reducen a: el salario de la coordinadora, el alquiler del local en el que atendemos al público y realizamos nuestros cursos, el pago de suministros básicos (luz, teléfono, internet), los gastos de gestoría y seguros, así como los gastos de imprenta que generamos para dar difusión al proyecto. En total, suman 1.900.- euros al mes.
Parte de este dinero lo cubrimos con la pequeña cuota mensual que pedimos a las familias que contratan nuestros servicios. Sin embargo, esta cuota al día de hoy apenas nos da  para cubrir el 20% de nuestros gastos, y no consideramos adecuado elevar su cuantía, pues ya pedimos demasiado esfuerzo a las familias por mantener unos sueldos lo más dignos posibles cuando en el mercado se están pagando salarios tremendamente bajos.
Por este motivo, en Senda de Cuidados hemos valorado que la mejor opción para poder seguir realizando este trabajo es pedir el apoyo colectivode todos aquellos amigos/as que conociendo nuestro proyecto, lo podáis sentir igual de importante que nosotros/as colaborando económicamente con él.
140 colaboradores/as, que contribuyeran con 30 euros trimestrales, permitirían que Senda de Cuidados continuara teniendo mucha vida por delante (toda la necesaria hasta que lográramos transformar el mundo en el que vivimos). O, aún mejor, nos bastaría con 70 colaboradores/as, que aportasen 60 euros trimestrales. 
¿Te animas a caminar con nosotros?

Para más informaciónhttp://sendadecuidados.com

miércoles, 7 de enero de 2015

De limosnas, escándalo y posibilidades

CAROLINA ABARCA, caroabarcalz@gmail.com
CÓRDOBA (ARGENTINA).

ECLESALIA, 07/01/15.- Hace algunos días almorcé con un amigo muy querido con quien no conversaba hacía tiempo y me llamó la atención que, luego de comentarme el montón de cosas lindas que estaban ocurriendo en su vida, me compartiera que en el fondo sentía una angustia que no terminaba de comprender. Más aún, había sido otra amiga quien, compartiéndole sus sentires, le había hecho tomar contacto con esto, que estaba callado al fondo de su ser.
Estos amigos tienen algo en común y es que si uno los viera de afuera nunca pensaría que sienten algún tipo de angustia: son jóvenes, están felizmente casados, tienen hijos pequeños, amigos, trabajo y no pasan necesidades económicas. ¿Qué es esa angustia? Si es la misma que yo siento a veces, creo que no es infelicidad sino la alarma que suena de vez en cuando recordándonos nuestro profundo sentido de trascendencia.
Es una alarma particular, porque respeta nuestra libertad y generalmente se activa sin estridencias, pero persiste con paciente constancia hasta que entendemos su mensaje, uno distinto para cada uno. El mensaje puede ser que nos animemos a desplegar un talento que tenemos guardado, o cambiar de trabajo, que perdonemos a alguien que nos hizo daño y que comencemos ese proyecto que tenemos en la cabeza hace tiempo. A veces tiene que ver con la decisión de soltar algo o alguien, otras con animarnos a abrirnos nuevamente al amor y la mayoría no tiene que ver con cambiar el escenario sino con empezar a interpretar mejor la obra: sonreír más, escuchar mejor, ser más generosos con nuestro tiempo… Para cada uno es diferente, pero responder a ese llamado siempre nos acerca a la plenitud.
Pensaba en como nuestra vida, mi vida concretamente, muchas veces está diseñada para estar desconectada de esto, tanto así que la alarma de la angustia pueda sonar incansablemente en silencio sin que me entere o, lo que es peor, enterándome a medias pero sin tener idea cómo apagarla! Y estando en esto me vino a la mente el ciego de Jericó:
“ estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna; (…) .Le informaron que pasaba Jesús el Nazareno y empezó a gritar, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí! (…) le preguntó: ¿Qué quieres que te haga? Él dijo: ¡Señor, que vea! Jesús le dijo: Ve. Tu fe te ha salvado.”
No puedo dejar de preguntarme ¿Hace cuanto tiempo estamos ciegos, viviendo de limosnas, con la alarma sonando y sin notar a Jesús que viene por el camino? Escuchamos sus pasos, sentimos su voz, pero dudamos… ¿será El realmente? Por las dudas evitamos el escándalo de llamarlo a los gritos y optamos por continuar nuestra vida en silencio. En el ciego en cambio, es fascinante ver su urgencia por vivir plenamente! El no puede verlo, pero percibe que es El y con fuerza se hace escuchar.
Seguro hubiese sido más fácil quedarse al lado del camino maldiciendo la ceguera que le impide acercarse a su objetivo, como lo es tantas veces para nosotros pensar que sería un escándalo hacer caso a nuestros llamados interiores. Pero el ciego sabe que quiere ver y tiene el aparente descaro de creer que merece la oportunidad. Admiro su lucidez de pronunciarse y elevar la voz cuando percibe su oportunidad al frente aunque otros traten de silenciarlo para evitar el escándalo. Me pregunto cuantas cosas me he estado perdiendo por no hacer el ridículo de entusiasmarme de más, por pedir por lo bajo cumpliendo con la consciencia pero sin lograr que nadie escuche de verdad.
Si lo que estamos esperando es que Jesús literalmente pase por nuestra vida y no lo estamos viendo, será mejor que nos cambiemos los anteojos. Porque la forma que eligió El de aparecerse es encarnado en un amigo con el que tomamos una copa, un pensamiento que tenemos de camino al trabajo, un proyecto al que tiende nuestra alma, lo que nos genera la realidad de nuestro país o el dolor de espalda que nos mata en la noche queriéndonos decir algo… Mientras como ciegos esperamos que se haga la luz, Jesús pasa a nuestro lado disfrazado de un sinfín de posibilidades. El escándalo entonces no es pronunciarnos con vehemencia, el escándalo es quedarnos parados tranquilos, con la alarma sonando y viviendo de limosnas frente a tanta posibilidad disfrazada. 

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Nacer de nuevo

MERCEDES NASARRE RAMÓN, psiquiatra, mnasarre@hotmail.com
HUESCA.

ECLESALIA, 31/12/14.- Todos los años se repiten cosas parecidas en esta época del año. El tiempo navideño, desde el día 22 de Diciembre hasta el día 6 de enero, es el más cargado de tradiciones y rituales en buena parte de nuestro mundo.
En Navidad, el sol alcanza su punto más bajo y la noche es más larga que nunca, pero justo en ese punto más oscuro, ocurre la transformación. La luz vuelve a desplegarse y vence a la oscuridad.
El nivel histórico, el nivel mitológico y el nivel psicológico están ligados entre sí. La historia nos la suministran los redactores de los evangelios, que proyectaron sobre sus narraciones toda la impresión personal que el profeta de Galilea les produjo. Pero no se trata sólo de recordar algo que ocurrió, cosa que se olvida a menudo, sino de entender lo que subyace bajo estos símbolos. Así, entramos en el nivel mitológico, en el que hay pautas arquetípicas que son comunes a la humanidad desde hace siglos. Los mitos expresan algo oculto en la psique humana y sólo ellos lo articulan, porque el mito nos habla del desarrollo de lo eterno en el tiempo.
Este tiempo, en realidad, es una invitación a nacer de nuevo. Navidad significa nacimiento, acaba un año y empieza otro… Este nacimiento sólo es posible cuando nos alejamos de la exterioridad y retornamos a lo más íntimo de nosotros. Al lugar más oscuro y más secreto, allí donde está lo débil y a veces lo más roto. Sin embargo, mientras el individuo está ocupado en la realización de su ego, no ha llegado el tiempo de conocer la luz interior. Los cimientos han de ser sacudidos y sólo entonces la mirada se hace más profunda y puede ir más allá de las cosas.
Y entramos en el nivel psicológico, la Navidad siempre nos remite a la familia y a la infancia. Somos herederos de un cuerpo y de una historia emocional que nuestros padres nos han trasmitido. Durante todo el proceso de la vida atravesamos conflictos y dolores que son inherentes al hecho de madurar. Los hijos idealizan a los padres y éstos a los hijos y todo ese asunto narcisista debe disolverse para llegar al verdadero amor. Las heridas narcisistas duelen, nos decepcionan muchas cosas, es más, las heridas íntimas son las principales responsables de que haya hombres y mujeres moralmente hundidos. Unos se protegen con la crispación, otros se ocultan bajo una máscara opaca. Algunos están paralizados y otros, como dice una canción, se vuelven malos. No hay nadie sin cicatrices y marcas de la vida.
La posibilidad de nacer de nuevo ocurre exactamente en ese lugar de las heridas, allí está la puerta para encontrarse con el yo más auténtico. En medio de nuestra debilidad podemos dejar que el amor actúe y nazca en nosotros. No olvidemos que, pese a lo imposible, el dios cristiano es el dios de la debilidad y de la esperanza.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

La estrella que regresó de la basura

MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com

MADRID.

ECLESALIA, 23/12/14.-
El punto final de la Navidad del 2013 mostraba, el 7 de enero, un universo de basura rebosante y rebosada seleccionada en los contenedores. Botellas de vidrio que habían encerrado burbujeantes bebidas para brindar, envases que envolvieron turrones y roscón y endulzaron la boca y la panza, más los restos de comida olvidados en el fondo del frigorífico indicaban que había que enterrar la resaca de las fiestas y darse un respiro en el clima de lo cotidiano.
Dejé un par de bolsas en los contendores. Pisé algo que, sucio y bocabajo, llamó mi atención. Me agaché y… recogí una estrella.
Estrella simbólica, de fama mundial, de ella habla la Biblia. Estrella guía de caminantes sabios que buscaban. Su búsqueda les puso en marcha asumiendo distancias, durmiendo al raso y esquivando a los poderosos y manipuladores de la historia. Estrella que se estrelló contra el suelo entre los contenedores de basura.
Rescaté una estrella de la suciedad y el pisotón, y la subí a casa. La limpié cuidadosamente y pasó a dormir, olvidada, el sueño de un año en la caja de adornos de Navidad.
A punto de iniciar la Navidad del 2014, han salido del trastero las cajas del Nacimiento, Árbol y adornos navideños. ¡Apareció de nuevo la estrella! Me costó reconocerla, pero ella nuevamente se dejó rescatar, esta vez desde el territorio de mis recuerdos.
Creo que sonreí a la estrella por su fuerza de supervivencia. Ahora ocupa un lugar exclusivo y privilegiado en el corazón de mi casa donde se celebrarán los momentos familiares en estos días.
La estrella no ha consentido dejar de ser un símbolo y me ha traído la viva presencia de los que son expulsados de la sociedad por la injusticia, las leyes que desamparan a los más necesitados, las guerras, la corrupción, la avaricia, la codicia, la hipocresía y la manipulación.
He fotografiado a la estrella rescatada y, tanto la foto como estas pocas palabras en un folio o en la pantalla del ordenador, van dedicadas a quienes la simbólica estrella ha dejado prendidos en mi pensamiento y en mi corazón. Que sirvan como grano de arena en la inmensa denuncia del atropello y el sufrimiento que se está causando a tanta gente en todo el mundo.
No olvidemos que la estrella es símbolo de Esperanza si nos ponemos en camino, como les pasó a los Sabios Buscadores (hoy, Reyes Magos) que, juntos, sin dejarse manipular, buscaron a Quien querían encontrar y le encontraron.