domingo, 13 de mayo de 2018

Campaña CROWDFUNDING 2018 - Justicia y Paz Tenerife

Para hacer posible el "Campamento Urbano de verano 2018".

Desde sus inicios, el Campamento de Verano ha dado respuesta a las necesidades de muchas familias con respecto a la atención de sus hijos/as en su tiempo de ocio, ya que no existía ningún recurso en la zona de la Cruz del Señor que lo cubriera.

Los campamentos urbanos celebrados durante las vacaciones escolares están considerados como una de las actividades más representativas de Justicia y Paz Tenerife y suponen una oportunidad de resolver las dificultades con las que se encuentran los padres y madres para cuidar de sus hijos/as en los períodos de vacaciones, además de contribuir a que los/as niños/as y jóvenes tengan cubierto su tiempo libre con alternativas de ocio saludable a través de experiencias lúdico-educativas, y todo ello en un espacio en el que impera la integración multicultural, la igualdad, la paz y la solidaridad. También de este modo apoyamos a sus padres y madres en su inserción laboral.

Para cubrir el gasto que supone sacar adelante el campamento, Justicia y Paz ha decidido lanzar una campaña de crowdfunding para recaudar los fondos necesarios y así poder llevar a cabo esta actividad durante los meses de julio y agosto. 

¿QUIÉNES SON LOS BENEFICIARIOS?. ¿DÓNDE Y CUÁNDO SE CELEBRA?.

El Campamento de Verano está dirigido a niños/as de entre 5 y 14 años, distribuidos en cuatro grupos de edad. Como cada año, cuenta con 80 plazas para cada mes y se llevará a cabo en los meses de julio y agosto en horario de 9:00 a 14:00h.

Las actividades que se llevarán a cabo están divididas en tres ejes de actuación: educativo, ocio y tiempo libre, y socioculturales, adaptadas a cada nivel de actuación.

¿QUÉ FINES PERSEGUIMOS?.

Objetivo general:
Obtener un espacio lúdico a través de actividades socioculturales, y fomentar la participación e integración de los menores.

Objetivos específicos:
  1. Proporcionar un espacio de encuentro y convivencia entre las personas participantes.
  2. Realizar actividades socioeducativas de interacción con grupos de iguales.
  3. Reforzar valores como la tolerancia y el respeto hacia los demás, así como sensibilizar para la igualdad e integración de todos y cada uno de los participantes de la comunidad.
  4. Dar a conocer el entorno tratando de inculcar valores de cuidado y respeto hacia el mismo.
  5. Fomentar el ejercicio físico y la alimentación saludable.
  6. Interactuar en las actividades lúdicas y musicales.
  7. Crear un clima de juego y entretenimiento a la vez que se practica el ocio saludable.
  8. Conciliar la vida laboral de los padres y madres con los períodos vacacionales de sus hijos/as.
2018, NUESTRA CUARTA CAMPAÑA DE CROWDFUNDING.

Nuestra entidad es ya veterana en el lanzamiento de campañas de crowdfunding. La andadura de Justicia y Paz Tenerife en el mundo de la financiación colectiva comienza en 2015, año en el que logramos recaudar 3.608€ gracias al apoyo de nuestra comunidad. Tras el enorme éxito decidimos repetir en 2016, alcanzando la cifra récord de 4.259€ y 2017 con 3.082€.

El gran apoyo que hemos recibido en años anteriores hace que este 2018 volvamos a recurrir a esta vía para poder obtener la financiación suficiente para realizar el Campamento de Verano que todos deseamos.

APORTACIONES, RECOMPENSAS Y SORTEOS.

Las aportaciones que se solicitan oscilan entre los 2€ y los 160€, y por cada aportación se recibirá una recompensa.
Del mismo modo, las personas que realicen aportaciones superiores a los 10€ entrarán en un sorteo.

En representación del equipo de Justicia y Paz Tenerife:
Desiré Afonso
Trabajadora Social

Para ver VÍDEO de la campaña, pinchar AQUÍ.

Para cualquier cuestión relacionada pueden contactar:
  • Llamando a los teléfonos 922-882917 y 680-418472
  • Escribiendo a justiciaypaz.tenerife@gmail.com
  • Acudiendo a: C/. Santiago Beyro nº 15A S/C. de Tenerife.
Para PARTICIPAR en los donativos mediante la campaña CROWDFUNDING:
Para donativos fuera de campaña:
  • Banca Ética FIARE: IBAN: ES55 1550 0001 23 0001040922

domingo, 6 de mayo de 2018

Entrevista a Eulalia Lluch


ASESINADO Ernenst Lluch   el 21 de noviembre del año 2000
Ernest Lluch Martín, nacido en Vilasar de Mar, Barcelona, 21 de enero de 1937.

Barcelona, 21 de noviembre de 2000. Ernest Lluch Martín fue un político español del PSC. Ministro de Sanidad y Consumo entre1982 y 1986, fue asesinado por la banda terrorista ETA cuando contaba 63 años y estaba retirado de la vida política.
Doctor en Ciencias Económicas por laUniversidad de Barcelona, amplió estudios en La Sorbona de París. Siendo profesor ayudante en la Universidad de Barcelona, fue expedientado, detenido y procesado en varias ocasiones, así como expulsado de la Universidad por su actividad política antifranquista.​
Catedrático de Economía en laUniversidad de Valencia (1974) y de Historia de Doctrinas Económicas de la Universidad Central de Barcelona —Universidad de Barcelona.

"Hay que acercar a los presos de ETA a las cárceles vascas".
"Es tan duro, que más que perdonar a los asesinos de mi padre, hay que ignorarlos. Decirles que no van a hacerme más daño", reflexiona Eulàlia Lluch, hija del exministro asesinado por ETA.
Lluch valora el papel de la izquierda abertzale para lograr el fin de ETA: "Yo no admiro a Otegi pero le agradezco que se sentará a hablar con Eguiguren y empezase a poner la cosa en marcha".
Critica al independentismo pero ve un "sinsentido" el encarcelamiento de sus líderes: "No sé cómo piensa el juez Llarena, pero está haciendo algo tan brutalmente fuera de lugar que me parece que a nivel europeo también quedará retratado".
Eulàlia Lluch

Cuando ETA asesinó a Ernest Lluch, su hija Eulàlia tenía 33 años. Esa noche del 21 de noviembre del año 2000 y los días posteriores los recuerda como una pesadilla. Se enteró de que el comando Barcelona había disparado dos balas a su padre porque un amigo del que era entonces su pareja les llamó por teléfono. Ella estaba en Vilassar de Mar. Cogió el teléfono, marcó el número de la comisaría de Mataró y pidió que alguien la acompañase a Barcelona porque unos terroristas acababan de matar a su padre.

Eulàlia Lluch vive ahora con su hija, Anna, en la casa que su padre compró en Maià de Montcal, un tranquilo pueblo de poco más de 400 habitantes y en cuyo cementerio está enterrado el que fuera ministro de Felipe González y artífice de la universalización de la atención sanitaria en España. Se declara federalista y reivindica el espíritu dialogante de su padre como fórmula para intentar curar heridas en el País Vasco y explorar soluciones para el conflicto catalán.

Usted dice que su padre lo tenía clarísimo y que le explicó que cuando ETA promete, cumple. ¿Cree que esta vez también será así y ETA pasará a ser historia?.
-- Yo creo que sí. Desgraciadamente esta frase me la dijo mi padre cuando se produjo el secuestro de Miguel Ángel Blanco. Me dijo 'este chico esta muerto. ETA ha prometido que lo mataría y lo va a cumplir. Por mucho que el Papa pida que lo dejen y por más movilización que haya. Cuando ETA promete, cumple'. Ahora seguirá en la misma línea. También es verdad que han quedado muy tocados por todos los golpes judiciales, la colaboración de Francia y el muy buen trabajo que han hecho los mediadores internacionales.
Lo que les queda es que acaben un poco dignamente, entre comillas. Creo que lo harán, que lo dejarán y pasarán a formar parte de los libros de historia y se olvidará un tema feo, muy triste, desagradable y doloroso.

¿Considera que el perdón que la banda ha ofrecido es sincero?. 
Me cuesta creerlo y más cuando han pedido perdón sólo a una parte de las víctimas. Lo encuentro muy desagradable. ¿Unas víctimas merecían ser asesinadas y otras pasaban por ahí y sólo les pido perdón a estas? Las víctimas eran todas personas y en una democracia se puede luchar con las palabras pero nunca con las armas. Que solo pidan perdón a una parte de la sociedad me parece poco o nada sincero.

Es un perdón selectivo.
Exacto. El perdón se pide a todo el mundo o no se pide. ¿Qué es esto?. O todos o nadie.

¿Consuela?.
Me alegró verlo. La primera impresión antes de leerte el texto es pensar 'qué bien, han pedido perdón'. Luego vas leyendo la letra pequeña y ves que siguen con un tono arrogante. Ves que piden perdón, pero no de una manera clara y siguen defendiendo aquello que hicieron. Reconocen que pudieron causar dolor. Pues, claro, evidentemente, lo causaron. Muchísimo dolor. Puede haber generaciones en las que siga ese sufrimiento. Mi hija no conoció a su abuelo pero tiene un déficit de abuelo. A veces le incomoda y pregunta: '¿Mamá, por qué yo no tengo derecho a tener abuelo?'. Mi hija sufre el asesinato de mi padre sin haberlo ni siquiera conocido. Pero es lo que hay.

¿Se aprende a vivir con ese dolor?.
Tienes que aprender a la fuerza porque si no, no avanzas. Los años van pasando, se va calmando la rabia, sigue existiendo la incomprensión. Te preguntas el porqué y buscas algunos motivos que te ayuden a justificarlo. No te consuela pero o sigues para adelante y piensas en el futuro o si te quedas anclado en el pasado lo pasas muy mal. Cuesta muchísimo pero hay que seguir con la vida. Yo pienso qué querría mi padre y él diría 'tienes una hija, mira hacia el futuro'. Y es lo que intento hacer.

Algunas víctimas han participado en encuentros con los asesinos de sus familiares. ¿Usted lo ha hecho?.
No, no lo he hecho. No se me ha ofrecido participar ni yo me he ofrecido voluntaria para hacerlo. No se me ha dicho nada por parte de nadie.

Si se lo hubiesen ofrecido, ¿se lo hubiese pensado?.
No lo sé. Tengo muchas dudas. Sería un encuentro dolorosísimo que no me conviene para nada. A esa persona, Gurruchaga, que fue el que el que disparó a mi padre, le podría preguntar por qué él. Y seguramente la respuesta que me daría no sería satisfactoria. Si me pidiera perdón tampoco estoy segura de que fuese un perdón sincero. Tampoco me hace falta perdonarlos. Es tan duro que más que perdonarlos hay que ignorarlos. Decirles que no van a hacerme más daño, que mi vida no estará condicionada por lo que han hecho. Es aquello de que la ignorancia es el mayor de los desprecios. Pues los ignoro.

A los asesinos de su padre aún les queda por cumplir más de una década de condena. Si algún día se aplica una amnistía y saliesen antes, ¿cómo lo viviría? ¿Lo ha pensado alguna vez?. 
Sí, lo he pensado. Si hay una amnistía y esta gente legalmente sale de la cárcel será lo que se ha acordado legalmente. Afortunadamente yo no resido en el País Vasco, que es el lugar al que supongo que regresarían estas personas, con lo cual las posibilidades de encontrármelas serían ínfimas. Eso a mi me tranquilizaría. Y como tampoco pretendo recordar la cara que tienen, pues si un día voy de turismo al País Vasco, igual me lo cruzaría, pero lo ignoraría. Para los vascos sería mucho más difícil convivir con aquellos asesinos. Hay pueblos en los que se conocen todos y saben perfectamente qué familia provocó que se asesinase en otra familia. Ahí sería mucho más duro, pero si hay una amnistía,

Su padre tenía mucha relación con la ciudad de San Sebastián. ¿Usted ha mantenido ese vínculo?.
No. Fui para algún homenaje que se le hizo al poco de haber sido asesinado. Tuve un episodio desagradable. Estábamos paseando por la Concha, alguien nos reconoció y nos escupió. El verano pasado regresé con mi hija. Nos lo pasamos genial, disfrutamos, fue precioso. Este pasado verano fui capaz de volver a San Sebastián pero no había vuelto al País Vasco desde el año 2001.

¿Estaría de acuerdo con un acercamiento de los presos a cárceles vascas?.
Sí. Mi padre ya lo defendía. Me acuerdo que me explicó que en el Congreso se aprobó por mayoría el acercamiento de presos a las cárceles más próximas a sus domicilios. Con lo cual esto es una ley que se aprobó por mayoría. Hay que acercar a esos presos. ¿A quién estás haciendo daño? A las familias. Igual no todas las familias compartían la decisión del miembro de ETA. Yo soy partidaria de que las cosas que se aprueban por ley y por democracia hay que cumplirlas. Si se aprobó, hay que acercar a los presos.

En más de una ocasión se ha denunciado el intento del PP de instrumentalizar a las víctimas.
Yo no me he sentido instrumentalizada porque tampoco he pertenecido a ninguna asociación de víctimas. Pero recuerdo que cuando Zapatero fue presidente en alguna de las manifestaciones que se montaron tras el atentado de la T4 de Barajas se gritaba 'Zapatero, asesino'. Y eran víctimas instrumentalizadas. Zapatero no era un asesino. ETA era ls asesino. Zapatero, supongo que como todos los presidentes del Gobierno, ha intentado arreglar las cosas. Algunos presidentes con más ganas y otros con menos. Pero ahí hubo instrumentalización y creo que sigue habiéndola.
Ahora que ha aparecido el documento de ETA se han visto diversas versiones. Somos víctimas de diferente índole, de diversas creencias y se ha visto la disparidad. Quien más ha criticado el documento han sido asociaciones de víctimas y, sobre todo, españolas. Las catalanas lo han criticado menos.

Todos los gobiernos, tanto del PSOE como del PP se han sentado a negociar con ETA. Estamos en Catalunya y mucha gente se pregunta cómo es posible que se sentasen a negociar con terroristas, pero no sea posible sentarse a hablar con los independentistas catalanes.
Eso también me lo pregunto yo. Lo he preguntado en público más de una vez. No lo entiendo. Las cosas se arreglan dialogando, negociando, intentando empatizar con el contrario. Evidentemente en toda negociación los dos bandos pierden algo y ni un lado ni el otro pueden pretender ganar el 100%. Me parece vergonzosa la situación en la que estamos. Se hizo mal por parte del  independentismo y se ha hecho peor por parte del Gobierno de España. Enrocarse como se han enrocado es de difícil solución. Pero esto hay que solucionarlo.
No hay violencia por parte del independentismo. Acusar a los CDR de terroristas me parece de sinvergüenzas. Vale que pueden quemar cuatro ruedas de coche, levantar cuatro barreras de autopista y que la persona que se encuentra encajonada en la manifestación tiene todo el derecho a decir 'vaya gracia que me haya tocado a mi estar aquí cinco horas'. Pueden molestar, pero, ¿eso es terrorismo?

Si usted tuviese que describir qué pasa en Catalunya, si hay o no fractura social, si es una sociedad dividida, si hay o no violencia, ¿qué descripción haría?.
Intentan vender que hay violencia porque interesa venderlo al resto de España. Es una de las bases para poder acusar de rebelión, sedición, violencia, terrorismo. Esto no es verdad. Sí que creo que está empezando a haber cierta fractura social y familiar en muchos casos. Nos va a costar al menos una generación el poder volver a vivir todos en paz. En grupos de amigos a veces hay incomodidad y ciertos temas ya no los tocas. Eso no creo que sea bueno. Respecto a lo que se dice de los colegios, no es cierto que se esté adoctrinando. Al menos por lo que veo yo con mi hija. No se les adoctrina, se les explica todo como es. Se está utilizando una violencia judicial contra Catalunya.
El independentismo tampoco lo ha hecho bien porque lo del pleno del 6 y 7 de septiembre fue muy incorrecto. Y a partir de ahí se desató la ira por los dos bandos. Ellos, los gobernantes independentistas también son culpables de esta ruptura.

El 29 de octubre de 1991 su padre publicó  un artículo en La Vanguardia que ahora resulta profético. Escribió: "No podemos ignorar la existencia en Catalunya de un independentismo que, pase lo que pase, continuará siéndolo. Pero sé también que una parte muy considerable del no mayoritario independentismo catalán lo es por razones sentimentalmente espontáneas pero que se tamizan después con la razón sosegada". Y alertaba de que la independencia nunca es gratis. ¿En qué momento se perdió la razón sosegada?.
Cuando Alfonso Guerra pasó el cepillo al Estatuto de Autonomía. Zapatero prometió que aceptaría el Estatuto que aprobase el Parlamento de Catalunya. Se votó en el Parlamento y lo votaron los catalanes. Y en el Congreso, Guerra se mostró orgulloso de haberle pasado el cepillo. Ahí hubo un punto de inflexión y, desde entonces, ha ido creciendo la bola. Las dos partes se han ido radicalizando y eso nunca es bueno.

¿Cree que estamos camino de que se solucione?.
Creo que va para largo y más con el gobierno actual. Y si, como dicen las predicciones, en unas generales podría ganar Albert Rivera, vamos a peor.

¿Cómo definiría a Albert Rivera?.
Un personaje con el que no comparto absolutamente nada excepto que hablamos catalán los dos, seguramente yo más que él. Le veo muy ambicioso y alguien que se ha dedicado a crear mal ambiente. No entiendo cómo un chico tan joven tiene esta agresividad política. Dicen que está apadrinado por Aznar y el Ibex 35 para que fuese el contrincante de Podemos en versión 'derecha'. Pero creo que se ha pasado a la derecha de la derecha.

¿La competición entre Ciudadanos y el PP complica ese acercamiento de los presos a Euskadi o una solución dialogada para Catalunya?.
Creo que sí. Un gobierno de izquierdas estaría mucho más abierto al diálogo. Mientras haya un gobierno de derechas, con el PP, con Ciudadanos, o con ambos dos, habrá un enroque muy españolista.

Se declara federalista y europeísta. ¿Se siente en minoría?.
Sí. He heredado el federalismo y el europeísmo de mi padre. Él siempre decía que pertenecer a Europa era bueno. Catalunya siempre ha sido muy europeísta. Cuando nadie de Europa reconoció a Catalunya empezó a haber un sentimiento antieuropeísta por parte del mundo independentista. Después se detiene a Puigdemont en Alemania y otra vez antieuropeísmo. Cuando le dejan en libertad se vuelve al 'oh Europa'... Seamos serios. Pertenecer a Europa es bueno y lo que sería ideal, aunque no creo que vaya a ser posible, sería un Estado federal. O tener el cupo vasco o un modelo similar, que sea justo. Pero no parece que haya ninguna intención. Es aquello de 'os queremos, queremos que os quedéis en España ', pero nos dan todos los palos del mundo. Hombre, si me quieres dime alguna cosa bonita de vez en cuando.

Usted llegó a estar en un puesto simbólico en la lista del PSC en unas generales. ¿Cuando habla con gente del partido, les traslada estas reflexiones?.
No tengo línea directa con la gente que manda en el PSC. Lo comento con amigos y compañeros que no tienen ningún cargo. A mí me sorprende un poco Pedro Sánchez.

¿Para bien o para mal?.
Para mal. Me ha decepcionado un poco. El PSC entiende más el problema catalán porque forma parte de Catalunya, pero no tiene la ayuda del PSOE.

¿Qué le parece que haya políticos y activistas independentistas en prisión preventiva?.
Me parece un sinsentido. Estas personas no deberían estar en la cárcel. Y en caso de que tuvieran que estar, cosa que niego rotundamente, como mínimo que se les acerque a su casa. No sé cómo piensa el juez Llarena, pero está haciendo algo tan brutalmente fuera de lugar que me parece que a nivel europeo también quedará retratado. Los atacantes de la Blanquerna, que están condenados, están en su casa porque tienen niños pequeños. En cambio, todas las personas que pertenecían o pertenecen al Gobierno catalán y los dos 'jordis' están en la cárcel por supuestas acusaciones. ¿Esto es justicia?. No, esto no es justicia.

En el caso de Euskadi, el socialista Jesús Eguiguren se implicó mucho en las negociaciones. Se sentó con Arnaldo Otegi para buscar una salida. ¿Le parece bien?. 
Sí, me parece bien. Fue el principio del fin. Recibió muchos palos por parte de su partido, pero me parece bien. Hubo una voluntad de arreglar el tema. Yo no admiro a Otegi, pero le agradezco que se sentará a hablar con Eguiguren y empezase a poner la cosa en marcha. Hay que hacer acciones como esta para intentar arreglar las cosas porque si no, no se arreglan nunca.

Citaba a Otegi. ¿Cree que el papel de la izquierda abertzale ha sido fundamental para que ETA dejase las armas?.
Sin ser una persona que se dedica a la política y que me informo a través de los medios, creo que sí. La izquierda abertzale ayudó cuando dijo 'así no vamos a ningún sitio'. Además se estaban debilitando. No sé en qué grado ayudó pero creo que fue bueno.

La entrevista completa a Eulàlia Lluch:
www.youtube.com/watch?v=qi2JgUF2zag

CUESTIONES PARA EL DIÁLOGO (aparte de otras que queramos plantear):

  1. ¿Qué contestaríamos nosotros si nos hicieran las mismas preguntas que a Eulalia?.
  2. ¿Qué pensamos acerca del comunicado último de ETA?, ¿qué pros y contras señalaríamos?.
  3. En cuanto a la cuestión catalana ¿qué nos parecen los planteamientos que "independentistas" y también "los del gobierno y constitucionalistas" hacen en relación con TODO el pueblo catalán?.
  4. ¿Cuáles son las razones, desde nuestro punto de vista, para que no haya el diálogo que debiera haber entre el gobierno central español y el grupo de partidos independentistas catalanes?.
  5. ¿Cómo desbloquearíamos esta situación de tal manera que sea cual sea la solución definitiva pueda haber concordia y sana convivencia entre unos y otros?.

jueves, 11 de enero de 2018

Entrevista a Juan José Tamayo: "Teologías del Sur"

EL TEÓLOGO PRESENTA 'TEOLOGÍAS DEL SUR. EL GIRO DESCOLONIZADOR' (TROTTA).
Juan José Tamayo: "La razón moderna europea es colonial, patriarcal y está vinculada al capitalismo"
"Que nos robe la esperanza es uno de los mayores latrocinios que está cometiendo el neoliberalismo"

Cameron Doody, 31 de diciembre de 2017 a las 15:57

El colonialismo pervive y se manifiesta a través de la inferiorización, discriminación, subordinación y subalternización de todos los pueblos del Sur Global, sometidos al imperio económico, político, cultural e incluso religioso del Norte.
(C. Doody).- "El colonialismo sigue funcionando de manera sutil por la vía de imposición del modelo económico neoliberal, que realmente está fracasando, incluso en Europa".
Juan José Tamayo, uno de los más relevantes teólogos actuales, lanza semejante denuncia en su nuevo libro Teologías del Sur. El giro descolonizador (Trotta): el resultado, dice en esta conversación con RD, de la "conversión vital" que vivió experimentando de primera mano los sufrimientos de los pueblos del Sur Global.

Hoy tenemos un invitado de excepción: Juan José Tamayo, uno de los teólogos con más renombre en España y en el panorama internacional.
Hasta hace muy poco, era profesor de teología en la Universidad Carlos III de Madrid. También es profesor invitado en muchísimas universidades del mundo.

Buenos días Juan José.
Buenos días.
Sigo siendo profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, porque me jubilé el 1 de septiembre pero el Consejo de Gobierno ha tenido a bien nombrarme profesor emérito. Así, que sigo en activo durante los próximos tres años. Como digo a veces, posiblemente tenga que ir con la cachava de mi padre a dar clases.

Hoy ha venido a presentarnos su nuevo libro, titulado Teologías del Sur. El giro descolonizador.
Me gustaría empezar recordándole unas palabras que escribió usted hace poco, en un artículo, presentado el libro: "es el resultado de un aprendizaje que comenzó con el despertar del sueño dogmático en el que viví inmerso durante mis estudios de teología y filosofía neoescolásticas".
¿Cuándo cree que tuvo lugar este despertar suyo y qué fue lo que le despertó?.
El despertar tuvo lugar con mi llegada a Madrid, el año 1969, ubicándome en la ciudad secular. Yo venía de una ciudad muy provinciana. Con todo el reconocimiento a los valores de mi provincia, yo no había visto el mundo más que a través de una celosía, que era la pequeña ventana que tenía en mi cuarto, durante los años de mi formación teológica en el seminario de Palencia.
Desperté del sueño dogmático cuando me di cuenta de que la teología que había estudiado daba respuestas del pasado a preguntas del presente.
Llego a Madrid y me encuentro con que nos habían cambiado las preguntas. Y yo, lógicamente, tenía que dar respuesta contextual a esas nuevas interrogantes de una ciudad secular, de una sociedad en transición hacia la democracia y de una serie de movimientos que luchaban por la libertad, la democracia, justicia, la amnistía y contra la pobreza. Es ahí donde me doy cuenta de que las respuestas de la dogmática que yo había estudiado no se correspondían con los desafíos que en ese momento estaba viviendo la Humanidad.

Este nuevo libro es bastante especial y muy diferente en comparación con los otros libros que ha escrito. ¿Es así?.
Claro que es así. Empezando por el tiempo que he tardado en escribirlo. Mis libros generalmente son el resultado de una redacción de los meses que dura el proceso de gestación de un niño o una niña: nueve meses. Pero este ha durado más. La gestación de este libro ha durado dos años. Del 1 de junio del 2015 al 1 de junio del año 2017. Es el resultado de muchos estudios, muchas lecturas, muchas investigaciones y, sobre todo, de muchos viajes.
El libro lo he escrito según iba recorriendo los distintos lugares del Sur Global. Lo empecé precisamente en un lugar del Sur europeo, de la periferia de Europa, Portugal. Fue a raíz de la invitación que recibí de la Universidad de Coimbra para pronunciar en 2015 las conferencias en la Cátedra Boaventura de Sousa Santos, donde tuve oportunidad de convivir, dialogar, debatir y aprender de colegas e investigadores del Centro de Estudios Sociales en torno a las Epistemologías del Sur.
Lo terminé dos años después en otro lugar del Sur Global, esta vez en el Caribe, no porque fuera allí a descansar y tomar el sol, sino porque fui invitado en República Dominicana a dictar un curso sobre "Los nuevos paradigmas teológico en el siglo XXI" a los Misioneros del Sagrado Corazón, un ciclo de conferencias sobre la Teología de la Liberación en el Centro de Teología de los Dominicos, una conferencia en la Defensoría del Pueblo, y en Haití para un encuentro entre la religión vudú y el cristianismo.
El libro es el resultado de todo trabajo y de mi inmersión en el Sur Global, entendido, según el planteamiento de Boavantura de Sousa Santos, como la metáfora de la opresión que viven los pueblos marginados excluidos por mor del capitalismo, el patriarcado, el colonialismo, el racismo, la depredación de la naturaleza y los fundamentalismos.
Este libro, además, me ha sacado de otro sueño, donde yo estaba cómodamente ubicado: el de la razón moderna. Yo fui, durante varias décadas, una persona que interpreté el cristianismo desde la perspectiva de la modernidad: de la sociedad europea, democrática, ilustrada, religiosamente plural y económicamente desarrollada.
Este libro me ha sacado también de esa cómoda instalación porque creo que la razón moderna, habiendo hecho aportaciones extraordinarias, es una razón colonial, como demuestran el proyecto Colonialidad-Modernidad, la teoría del encubrimiento del Otro y las Epistemologías del Sur. La razón moderna europea es colonial, patriarcal y está vinculada al capitalismo. Y todo eso me ha obligado a "convertirme" al paradigma de las Teologías del Sur Global (asiática, africana, latinoamericana...

Explíquenos un poco porque, a lo mejor, los que nos están viendo o leyendo están pensando que la época del colonialismo terminó con la independencia de las naciones que estuvieron gobernadas por poderes europeos. Pero no es así: en su libro esto tiene otro enfoque, ¿verdad?.
Una de las ideas que desarrollo, precisamente, es esa: la falsa imagen de que el colonialismo desaparece con las independencias de los pueblos coloniales. Esta es una independencia, si quieres, jurídica, pero ni siquiera política, porque el modelo de democracia que se va a instaurar en esos países es el modelo de democracia occidental sometida al asedio del mercado y con un elevado grado de corrupción.
Una de las cosas que más me han gustado en estos últimos días de los discursos del Papa en Myanmar y Bangladesh, y en algunas intervenciones anteriores, ha sido la crítica tan severa que hace de las democracias occidentales. Dice que éstas intentan imponer sus valores y su cultura a costa de una serie de apoyos económicos que prestan a esos pueblos. Por eso, pienso que el colonialismo sigue funcionando de manera más sutil por la vía de imposición del modelo económico neoliberal, que realmente está fracasando incluso en Europa, como hemos comprobado con la crisis.
Por tanto, yo creo que el colonialismo pervive y se manifiesta a través de la inferiorización, discriminación, subordinación y subalternización de todos esos pueblos, sometidos al imperio económico, político, cultural e incluso religioso de Occidente o, mejor, del Norte Global.

Volviendo a lo que hablábamos antes de este despertar: ¿usted diría que el suyo es un despertar todavía teológico, que es político o es emocional?. Porque estaba diciendo que visitó estos países del Caribe; República Dominicana y Haití, que son de los más empobrecidos del planeta.
Con este pensamiento: ¿estamos cruzando la línea hacia una política, o es todavía confesional por su parte?.
Yo creo que ese despertar es múltiple. Primero es un despertar de la sensibilidad: no puedes elaborar una teoría de aquello que no has sentido y no has vivido.
Ciertamente, yo no soy una persona que viva en la periferia desde el punto de vista experiencial, pero por eso me he obligado a hacer todos estos viajes hacia el Sur Global; para conocer de cerca, vivir, solidarizarme con todas estas pobrezas, marginaciones y situaciones de desigualdad que, escandalosamente, se viven en el mundo actual.
Por tanto, sí, es una conversión vital: la conciencia me golpea, precisamente, porque he visto, he escuchado y he vivido esas situaciones de marginación y de pobreza de los diferentes pueblos.
Pero, al mismo tiempo, es un despertar desde el punto de vista político, en el sentido de que creo necesario liberar a los pueblos oprimidos del colonialismo, para que asuman su propio destino, se empoderen y reconozcan que tienen la misma dignidad que los pueblos que los están dominando y oprimiendo. Es, como diría FrantzFanon, pasar del no-ser, al que los tiene sometidos el colonialismo, al ser.
Y todo eso se va a traducir luego en un despertar religioso, espiritual y teológico. Despertar religioso en cuanto he hecho una inmersión en las experiencias religiosas y espirituales de los pueblos del Sur y he descubierto la gran riqueza que tienen y que hemos despreciado desde Occidente, desde la razón moderna y desde la razón teológica europea.
Espiritual por todas las experiencias vividas con las comunidades campesinas, indígenas, afrodescendientes: identificación con la tierra, relación con los antepasados, procesos de democracia comunitaria, simbólica de relación con los diferentes elementos del cosmos considerados sagrados, incluso divinos.
Y el cuarto momento ha sido el despertar teológico, que me ha obligado a elaborar un nuevo relato teológico desde la perspectiva de los pueblos que están sometidos a los sistemas de dominación citados. Eso ha supuesto un cambio en la metodología y la epistemología.

Cuando leí el libro pensé que es muy necesario porque, -corríjame si me equivoco- es un libro que no se ha escrito nunca antes aquí, en España. Así que me gustaría preguntar por qué hay tan pocos teólogos que den el paso hacia esta conversión.
Yo creo, en primer lugar, que es porque todavía estamos cómodamente instalados en la razón moderna. Incluso los sectores teológicos más progresistas, que llevamos a cabo un diálogo entre el cristianismo y la modernidad, no hemos tomado suficiente conciencia de que la modernidad ha jugado y sigue jugando un papel fundamental en los procesos coloniales.
Pienso que, cuando estamos ubicados en la modernidad nos sentimos muy bien arropados y protegidos de los desafíos que proceden del exterior.
La modernidad no es sólo un modelo civilizatorio que se caracteriza por la defensa de las libertades y los derechos humanos, el pluralismo político, la democracia representativa, el pluriverso religioso. Es también una especie de muro, de "caverna", que te impide ver las realidades que están fuera del entorno moderno en el que vivimos.
Esto sucede incluso en el propio feminismo: buena parte del feminismo occidental me parece bastante estrecho, porque se centra casi exclusivamente en las discriminaciones de género y de identidad sexual. Eso es, ciertamente, muy importante, pero descuida otras discriminaciones que padecen las mujeres en otros entornos geoculturales. Por ejemplo: las discriminaciones étnicas, culturales, religiosas, sociales, económicas, etc., de las mujeres de las comunidades afro-descendientes, indígenas y campesinas de América Latina.
Ese es el problema: que la modernidad se convierte en una especie de muro que nos impide ver lo que sucede fuera de ella. Y salir a ese otro mundo descubres, por ejemplo, un límite muy importante de la democracia y es que está sometida al asedio del mercado. Y que además está herida, e incluso amenazada de muerte, por los distintos sistemas de dominación, que son, a veces, mucho más fuertes y poderosos que la democracia.
Cuando tú vas a esas comunidades y descubres, por ejemplo, todo el componente de democracia participativa, comunitaria, y entras en contacto con las teólogas feministas de ese entorno, te das cuenta de que tenemos una percepción y una mirada del mundo, desde Europa, muy estrecha.

Me gustaría mencionarle otra cita. Son unas palabras de Ernst Bloch, que son, entiendo, muy importantes para usted: "La razón no puede florecer sin esperanza. La esperanza no puede hablar sin razón".
Hablando de esperanza: ¿es optimista con lo que nos depara el mundo, a nivel político, de cara al futuro?. ¿Las cosas están cambiando, o no?.
Me alegra la referencia a la afirmación del filósofo de la esperanza Ernst Bloch, que cito con frecuencia y que completo con otra del mismo autor basada en Hegel: "Si la teoría no está de acuerdo con los hechos, peor para los hechos".
Por muy contradictorio que parezca, yo me definiría como una persona pesimista esperanzada. Pesimista, porque la realidad no da para ser optimista: estamos sometidos a los sistemas de dominación que he indicado anteriormente y que nos aplanan. Peor aún, uno de los objetivos de dichos sistemas es robarnos la esperanza, robársela a las personas y colectivos empobrecidos, que es, posiblemente, uno de los mayores latrocinios que está cometiendo el neoliberalismo.
Pero al mismo tiempo soy esperanzado, porque ese pesimismo no me lleva a cruzarme de brazos, sino que me induce a actuar, y la acción es ya de por sí una respuesta al pesimismo ambiente. Coincido con Antoni Gramsci cuando habla del "pesimismo de la razón y del optimismo de la voluntad", y con José Carlos Mariátegui, que se refiere al "pesimismo de la realidad y el optimismo de la acción".

Pero parece que en Occidente no se aprecia conciencia de culpabilidad, como fuera de desear.
No hay conciencia de culpabilidad. Me parece que este es otro de los "pecados" de Occidente. Se ha desembocado en un comportamiento cínico que no es sensible a las situaciones de marginación en que viven los pueblos fuera del Norte Global y que este crea. Por eso soy pesimista; porque no veo que desde el sistema, desde el poder -sea eclesiástico, político, cultural o económico- se puedan producir cambios.
Pero al mismo tiempo soy esperanzado porque debajo del hielo hay agua. El pesimismo puede explicarse porque se ve la superficie como una especie de gruesa planta de hielo, pero la esperanza, la "docta esperanza" (Bloch) se basa en la emergencia de los movimientos sociales portadores de utopía: ecologistas, feministas, pacifistas, Foro Social Mundial, diferentes foros regionales, nacionales.
Lo mismo cabe decir desde el punto de vista religioso y teológico. Soy pesimista si veo las religiones y sus teologías desde las instituciones jerárquico-patriarcales y de los magisterios oficiales. Pero soy esperanzado por la potencialidad liberadora de los encuentros teológicos del Sur y los diálogos entre religiones con sus compromisos por la paz fundado en la justicia, la defensa de la igualdad y de la no-discriminación por razones de género, etnia, cultura, religión, identidad sexual, clase social, procedencia geográfica, la denuncia de la violencia estructural y lucha, la creciente conciencia ecológica, etc.
Todo eso hace cambiar el paradigma de las religiones. Estas, que han sido instrumentos de dominación y de explotación de la naturaleza, de empobrecimiento de los seres humano, de legitimación del patriarcado, el capitalismo y el colonialismo, de legitimación de las dictaduras o regímenes militares, ahora están emergiendo con una capacidad ético-liberadora extraordinaria, como fuerza de liberación.
Lo mismo cabe decir desde el punto de vista teológico: creo que estamos en el momento de mayor fecundidad teológica. El siglo XX fue muy creativo teológicamente, pero el siglo XXI está siéndolo todavía más. Ahora mismo estamos en pleno desarrollo de las teologías feminista, ecológica, indígena, negra afro-latinoamericana-caribeña negra africana, asiática, del pluralismo religioso, la mayoría de ellas poscoloniales. Estas teologías son analizadas a partir de sus textos, con-textos y pre-textos en el libro Teologías del Sur. A su vez, los movimientos liberadores que están en la base de estas teologías y mi implicación en ellos son lo que me convierten en una persona esperanzada, también teológicamente.
Y ciertamente, la inspiración fundamental que yo tengo para esta actitud es la de Bloch cuando decía la frase que tú has citado. A Bloch se le acusa de optimista ingenuo, pero no es verdad: Bloch decía que la esperanza "está teñida de luto", pero el luto no nos llevan a lamentarnos, llorar y encerrarnos autistamente en nosotros, sino a trabajar por Otro Mundo, Otra Religión, Otra Iglesia son Posibles. ¡Y necesarios!.

Me alegro de que haya mencionado a la Iglesia como una razón para la esperanza. Pensaba que no lo iba a hacer.
Bueno, no tanto la Iglesia romana, cuanto el cristianismo liberador de los pueblos del Sur. Pero sí.
Me ibas a preguntar algo.

Lo que iba a decir son dos cosas. Una es, que a lo mejor, estos cambios requieren otro modelo de Iglesia, que no impulsa la jerarquía, por ejemplo.
Y también iba a preguntarle por el Papa Francisco y su papel en este cambio que ha notado, o, por lo menos, en esta fecundidad que tiene la teología en el siglo XXI.
¿Ha notado algún cambio con Francisco -un papa del Sur- desde que ha llegado al pontificado?.
Sí, un cambio muy importante, sobre todo de prioridades. Me parece que, con todos los respetos, los pontificados anteriores, los de Juan Pablo II y de Benedicto XVI, estaban marcados por tres prioridades. La primera era la ortodoxia, la fidelidad a la doctrina, y eso explica que crearon ellos mismos numerosos heterodoxos y herejes a los que condenaron porque lo que les interesaba era preservar el depósito de la fe. Un depósito realmente muerto, porque una doctrina que no se explicita en una práctica resulta infructuosa, es estéril.
La segunda prioridad fue la moral relacionada con la sexualidad, el origen y el final de la vida, el modelo de pareja, la normatividad heterosexual, la binariedad afectiva y sexual.
La tercera prioridad era la disciplina. Tenga Usted en cuenta que con Juan Pablo II, bajo la presidencia de la Congregación para la Doctrina de la Fe de Benedicto XVI, se elaboró el Catecismo de la Iglesia Católica, que es la expresión de un dogma que, a mi modo de ver, ni siquiera tiene en cuenta los nuevos métodos históricos y los métodos hermenéuticos. Fíjese también que en esa época se reelaboró el Código de Derecho Canónico.
Yo no digo que Francisco quiera saltarse el dogma, ni el Catecismo, ni el Código de Derecho Canónico, ni que esté en contra de esta moral más clásica, pero no son sus prioridades. La prioridad fundamental del Papa Francisco es la preocupación por los problemas más agudos que vive y que sufre la humanidad. Por eso, cuando hace los viajes no va con el Credo constantinopolitano en el bolsillo, sino que empieza con un análisis crítico de la realidad.
Coincidí con el Papa Francisco el año pasado en su visita a México. Yo estaba en Chiapas en un Congreso sobre pueblos y comunidades indígenas y teología de la liberación, y quedé impresionado del análisis de la realidad tan certero que hizo durante su recorrido por las zonas más marginales de México. Era un conocimiento de los problemas reales, no de los problemas imaginarios que pudieran tener los otros papas o los obispos mexicanos que consideraban que lo más importante era ser fiel a la ortodoxia y cumplir la disciplina eclesiástica.
Para mí, lo más importante del Papa Francisco es que tiene antenas bien levantadas para conocer la realidad. Y el hecho de que haga tantos viajes, de que hay dejado de vivir en el Vaticano, le da una perspectiva muchísimo más amplia.
Pienso que, ahora mismo, aparte de que es el líder moral más importante del mundo, es una de las personas que mejor conoce la realidad mundial. Y, de manera especial, las situaciones de pobreza y marginación de todo tipo que se están viviendo.
Por tanto, ése ya es un cambio de prioridad fundamental. Y a partir de ese cambio de prioridad, se produce el segundo: qué respuesta o qué aportación, modesta siempre, puede hacer la Iglesia a esa problemática.
De alguna manera, los papas anteriores conectaban o respondían a esta idea que he expuesto anteriormente: cuando ya sabíamos todas las respuestas, nos cambiaron las preguntas. El Papa Francisco actúa al revés: cuando le han cambiado las preguntas, es sensible a ellas e intenta darles respuesta.

Entonces, ¿no le pedirías nada más?.
Sí.
 
¿Está contento con el Papa?.
Estoy relativamente contento; he pasado del pesimismo del comienzo a una situación de optimismo crítico en el presente. Digo el pesimismo del comienzo porque siempre pensé que de un papa a otro había poca diferencia. Y me equivoqué. Lo reconozco.
Por otra parte, desconocía en ese momento las aportaciones que hizo el cardenal Bergoglio en la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de 2007 en Aparecida (Brasil). Me dejé llevar por algunas informaciones que le presentaban como cómplice de la dictadura, o, por lo menos, no suficientemente crítico. Pero buena parte de esos argumentos se me han ido desmontando en la medida en que voy viendo el cambio; primero en los gestos, segundo en el estilo de vida, tercero en sus declaraciones públicas y cuarto, en sus documentos.
Aun así, ese optimismo es crítico; no le concedo al cien por cien el reconocimiento a toda su actividad, como no se le puede conceder a nadie. Creo que hay dos o tres cuestiones que todavía él no ha abordado y que a mí me parece que son de urgente tratamiento para el cambio.
La primera es la situación de las mujeres en la Iglesia católica. El Papa Francisco prácticamente no ha dado un solo paso para la incorporación de las mujeres al protagonismo de la vida eclesial, para la incorporación de las mujeres al acceso a lo sagrado, al ministerio ordenado, para la incorporación de las mujeres a la elaboración teológica, etc. Tampoco ha dado ningún paso para facilitar la incorporación de las mujeres en las responsabilidades eclesiales. En estas cuestiones sigue existiendo un estancamiento.
Cuando el Papa dice, continuando el discurso de sus predecesores, que no es él quien niega el acceso de las mujeres al ministerio eclesial, sino que es el propio Jesucristo, está convirtiendo a Jesús en una persona patriarcal, cuando si algo caracterizó el movimiento que Jesús puso en marcha fue el de ser movimiento igualitario de hombres y mujeres.
En la Iglesia todavía estamos en la etapa de la discriminación de las mujeres y creo que habría que incorporar la teoría de género -no la "ideología de género", como despectivamente la califican los obispos-, a todos los niveles teológico, moral en cierta medida, se está produciendo en las sociedades democráticas, aunque parcialmente.

¿Hay algún otro ámbito eclesial en el que se muestre crítico con el Papa?.
Sí. Otro campo en el que estoy descontento es en todo lo que tiene que ver con la reforma de la Iglesia.
La palabra reforma viene pronunciándola el Papa reiteradamente desde el comienzo de su pontificado. Y reconozco que está poniendo todo su empeño en llevarla a cabo. Pero veo inadecuada la mediación utilizada para hacerla realidad. Me refiero a la creación de una Comisión de Cardenales que le asesoran en la reforma eclesial.
Todos son cardenales y, por tanto, príncipes de la Iglesia, de edades avanzadas. Todos son clérigos y célibes. No hay ningún teólogo, ninguna teóloga, ningún representante de las congregaciones religiosas que históricamente han contribuido y siguen contribuyendo a la reforma de la Iglesia.
Tampoco hay representación alguna de las congregaciones religiosas femeninas, ni de las comunidades de base.
Yo creo que el instrumento para la reforma de la Iglesia tendría que ser la creación de diferentes comisiones en las que estuvieran representados todos los sectores, y de manera muy especial los laicos y las laicas de todo el mundo.

El Papa está visitando estos días Myanmar. ¿Cómo valora este viaje?.
Dos son las sensaciones que tengo. Me ha sorprendido que no haya citado la palabra rohingya. Pienso que el Papa tiene una hipoteca de la que debe liberarse: la de ser Jefe de Estado de la ciudad del Vaticano, que difícilmente se compagina con su liderazgo moral reconocido mundialmente y con su ejemplaridad evangélica.
El ser jefe de Estado le hipoteca en estos viajes porque son también visitas de Estado en las que, lógicamente, tiene que mantener unas relaciones diplomáticas con los gobernantes. Un jefe de Estado no puede echar en cara a estos, en el país al que va, unos comportamientos que son antidemocráticos, contrarios al respeto al pluralismo y a la diversidad cultural, como es el caso del Gobierno de Myanmar con los rohingya.
Por eso soy partidario de que la reforma de la Iglesia pase por que el Vaticano deje de ser un Estado, cosa que ya de entrada no parece muy evangélica, y que el Papa renuncie a ser jefe de Estado, cargo que puede poner en cuestión el merecido reconocimiento de autoridad moral a nivel internacional.
No olvidemos que la comunidad rohingya está marginada, perseguida y represaliada por determinados sectores del budismo, actores importantes en la represión, discriminación y exilio de dicha comunidad.
Pero quiero decir, también, que el Papa Francisco en Myanmar y en otras declaraciones está siendo muy claro y, en plena sintonía con mi libro -que le regalaré para Reyes-: ha criticado severamente el colonialismo cultural y ha dicho dos cosas muy importantes: a) que el colonialismo cultural es el que está potenciando el terrorismo; b) que Occidente impone el colonialismo a costa de unas ayudas económicas a los pueblos a los que coloniza. Y yo añado una tercera: que Occidente está imponiendo un modelo de democracia que está haciendo agua.

Como decía antes, un libro muy necesario. Y añado que también muy actual.
Para finalizar díganos qué proyecto tiene ahora. Cuál va a ser el siguiente paso.
El paso siguiente es un nuevo libro sobre el Islam -el primero fue Islam. Cultura, religión y política (Trotta, 2009, con numerosas ediciones y reimpresiones); el segundo Islam. Sociedad, política y feminismo (Dykinson, 2014)-, que voy a titular Hermano Islam. En él elaboraré una teología islamo-cristiana de la liberación.
Nunca me he apartado del paradigma de la teología de la liberación. Lo que he ido haciendo con el paso de las décadas, de mis lecturas, estudios, viajes y de mi evolución teológica, ha sido incorporar nuevos elementos a ese paradigma, que ha desembocado en una teología de la liberación intercultural, no solo occidental, interreligiosa, no solo cristiana, interétnica, no blanca, interdisciplinar, no solo intra-teológica, y feminista, más allá del patriarcado religioso basado en los dioses  varones y en las masculinidades sagradas.
Y dentro de ese paradigma voy a desarrollar esta teología islamo-cristiana de la liberación con estas características: contrahegemónica, en clave ética, en perspectiva feminista, en un horizonte descolonizador, en diálogo interreligioso e intercultural y en dirección a la utopía de Otro Mundo Posible, recuperando la mística y el sufismo como lugar de encuentro de las religiones y como superación de los fundamentalismos.
Decía Lévinas que la ética es la filosofía primera. Yo lo aplico a las religiones monoteístas y afirmo que la ética es la teología primera del Judaísmo, el Cristianismo y el Islam.
Pues aquí tienen ustedes un nuevo libro para disfrutar de Juan José Tamayo: Teologías del Sur. El giro descolonizador, editado por Trotta.

Juan José, muchas gracias por compartir su tiempo con nosotros.
Muchas gracias a Usted y a Religión Digital por dar a conocer este libro.